June 27, 2007

¡Felicidades!

Ella ha aprobado sus PAUs con un ocho de media; ha sacado un diez en inglés; y yo tengo un orgullo de hermana mayor que no me cabe en el cuerpo, y me hace absolutamente necesario ir por ahí pregonándolo.

Posted by Elenis at 6:00 PM | Comments (0)

June 23, 2007

Playas peludas y salvajes

Tengo otra entrada preparada sobre este tema, pero lo primero es lo primero. ¿Alguien sabe si existe alguna playa, alguna cala, lago, rincón, preferentemente en Barcelona pero me vale casi en 1.000 km a la redonda, donde se practique el naturismo sin depilación?

No, no quiero decir "ah, pues yo estuve en una con zona nudista y una vez vi a una mujer con pelos en el sobaco". Quiero decir un sitio donde la mayoría de mujeres vayan absolutamente sin depilar. Con arbustos en el pubis, matas en las axilas y césped en las piernas. Me da igual si allá van parejas, heteros, pansexuales, de cruising, perroflautas, neohippies, mauletes, feministas radicales del estilo de las asistentes a los Women's Festivals de los EE.UU... Me da igual si está al borde de un acantilado o en mitad de una ciudad. Sólo quiero saber si existen lugares así, porque tengo urgencia de alguno.

Aquí en Barcelona he visto un par de rarísimas excepciones de mujeres con todo su vello corporal, y pensé que a lo mejor, yo qué sé, les apetecía reunirse con más gente selvática y peluda en algún lugar selvático y peludo que tengo deseos de visitar. Es que no me puedo creer que, con la rabiosa pelofobia que hay, donde la piel tiene que estar como culo de bebé (salvo el cuero cabelludo) o eres feo, estas pocas mujeres no encuentren ni un problema y jamás sientan la necesidad de reunirse con otras que hagan lo mismo. Yo podría dejar de hacerlo si estuviese junto a otras que no lo hacen, pero no me siento lo suficientemente valiente para iniciar la tendencia. :/

Anécdota: hoy me había paseado por Sant Sebastià con la ligera intención de darme un chapuzón --en pelotas, porque había sido una idea repentina--, pero tanta tableta de chocolate, tanta semierección flamboyante y todo ese aire de jamonería barata me han quitado las ganas. Además, ahí casi todos, y desde luego todas (las pocas "aes" que había), estaban depilad@s.

P.D.: Nótese que en el idílico mundo velludo y salvaje del simpático anuncio tampoco hay una sola mujer. Habría sido demasiado antiestético para la sensibilidad de los consumidores.

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June 18, 2007

Elefantes

Persona: Eso de que los elefantes existan aún no está demostrado.
Elenis: ¿Qué quieres decir? Hay elefantes.
Persona: Pero eso es una pseudociencia. Además, los expertos cuestionan el concepto de elefante.
Elenis: Creo que no te sigo.
Persona: ¿Es que ahora los elefantes y demás aberraciones quieren imponernos su existencia fingida? Debemos hacernos oír y predicar la verdad. Los expertos acreditados dicen que no existen los elefantes.
Elenis: A ver si capto. Tú puedes pensar lo que quieras sobre los elefantes: que son una aberración, que son una tontería, lo que te apetezca. Si discriminas a los elefantes, yo pensaré que eres un opresor hijo de puta que no se merece la vida que tiene, pero yo también soy libre. Pero... lo que no tiene sentido es que digas que no existen los elefantes. Mira, ¿acaso eso no es un elefante?
Persona (irritada): ¿Qué elefante? Yo no veo ningún elefante.
Elenis (al borde de la risa): Pero si ESTÁ AHÍ, todo grande y gris...
Persona: ¡NO HAY ELEFANTES! ¡SI YO LO DIGO NO HAY ELEFANTES, Y TENDRÁS QUE DEMOSTRARME LO CONTRARIO! ¡Tú eres la opresora intolerante! ¡Y que lo sepas, los expertos no creen que existan los elefantes!
Elefante (barrita en su oreja): ¿Y YO QUÉ TE HE HECHO?
Elenis: Ser un elefante.

Posted by Elenis at 8:51 PM | Comments (0)

June 17, 2007

Bueno, pues haremos versiones

Yo estaba tan contenta pariendo una idea sobre una adolescente menstruante de la que todos se burlan en el instituto, y que en el fondo resulta ser un poco demónica y se venga de sus compañeros de toda serie de formas crueles, hasta que ha caído en mis manos Carrie y me he quedado con una cara de tonta que os podéis imaginar.

Lo malo de este mundo ya no es que todo esté inventado. Es que todo está inventado desde hace más de treinta años, carajo.

Posted by Elenis at 3:39 PM | Comments (0)

June 14, 2007

Yo soy otra cosa

Hace tiempo elaboré una lista de posibles temas de tesis y se la envié con mucho entusiasmo a la directora de mi programa de doctorado. Aparte de que todos los temas destilaban kitsch y amor por el trash cinema, sólo uno de... ¿doce?, ¿trece?, estaba directamente relacionado con la representación de la sexualidad. Era el caso del drag, el travestismo y la figura del travestido en las películas, que ahora estoy investigando para una asignatura.

Cabría pensar que, por mis intereses, tendría que haberme lanzado de lleno a estudiar el lesbianismo en las películas de internados o algo así (*). Sin embargo, cuando elaboré aquel documento, lo que me venía a la mente era la hermenéutica del cine de terror, la simbología del fantástico, de la tecnología... Creo que, hasta cierto punto, pensaba que el campo de los Gender Studies y los estudios feministas estaba 1) muy trillado y 2) poco... no sé cómo decirlo. Parecía que condicionaba tu perspectiva en cualquier análisis futuro, y yo me siento constreñida con enorme facilidad.

Creo que por eso no me apetecía decir que iba a estudiar la representación de la homosexualidad en nada. Habitualmente, estos estudios se llevan a cabo desde una perspectiva más activista que sociológica, antropológica o incluso crítica. Y yo soy una pésima activista, aunque sea del movimiento LGBT, al que me siento cercana. Será por esa tendencia mía de salir corriendo como Peer Gynt cada vez que algo intenta englobarme. Luego, claro, viene la sensación de no pertenecer a nada y de que nadie quiere que yo pertenezca: me lo gano a pulso, pero eso es otro tema.

Desde que comencé el doctorado creo que se ha activado en mí algo parecido al efecto contrario. Quizás ha sido porque he comprobado que, aunque el camino de estos estudios lleva tiempo definido, ni son tantos ni su presencia es tan imperante como yo creía. Creo que el efecto de sobredimensionación se produce por la necesidad de las entidades académicas de ser políticamente correctas --ergo, dar voz a lo que en muchos otros campos ha sido y es silenciado-- y por mi propia experiencia personal: al estar yo rodeada de libros, series, películas y fanfics acerca de estos temas, es lógico que perciba el mundo como mucho menos heteronormativo y convencional de lo que en realidad es.

Pero no se me escapan las risitas sorprendidas de algunos de mis compañeros cuando anuncié lo del tema de la travesti, ni la curiosidad de otros por mi objeto de estudio como llamativo y novedoso. Que fue de buen rollo y todos ellos, tanto los primeros como los segundos, son un encanto. Simplemente, son estos pequeños detalles los que me bajan un poco de la parra y me recuerdan que no, que éste no es un campo saturado, que queda mucho por decir y que probablemente yo pueda hacer más trabajando en estos aspectos que en terrenos donde no soy especialista.

Yo quiero ser la voz de los sin voz, pero me asusta ser una mala voz, y además, una voz que se acojona cuando la encasillan y se cabrea cuando oye hablar en términos maniqueos de un mundo al que yo considero que le falta libertad, en todos los sentidos. Me falta disciplina y sentimiento colectivo para ser una buena activista, pero tal vez pueda aportar más en el nivel individual, o sea, aquí, que rehuyendo las partes de mí sobre las que he reflexionado mucho y que también condicionan mis propios intereses.

Y aquí amplio lo de mis partes. No tengo por qué avergonzarme de que no me guste Antonioni o de pensar que Jim Jarmusch es un rollo de cineasta. Nunca seré una cinéfila de corazón ni podré abordar una historia del cine europeo desde una perspectiva rigurosa, como seguro que podrán hacer, a poco que se esfuercen, la mayoría de mis compañeros. Y serán muy buenos en lo suyo. Pero yo soy otra cosa: yo sé de travestis mucho más de lo que seguramente sepan ellos; y sé de metáforas de la sexualidad femenina, de los clásicos libros de internados, de las narrativas de series de ficción, del erotismo en internet, de las trasposiciones del cómic al videojuego y del videojuego al cine y a las manos de los fans. Y a veces, si consigo controlar mi tendencia a saltar alocadamente de un interés a otro, casi creo que puedo canalizarlo todo y decir algo interesante y útil para alguien.

Me daría con un canto en los dientes si eso ocurriese.

(*) Lamento decepcionaros: todavía no se ha configurado este subgénero, por mucho que la industria japonesa del manganime se esté esforzando.

Posted by Elenis at 2:42 PM | Comments (0)

June 13, 2007

Paus

Hace unos días entro en la facultad y me veo en un gran cartel:

PAU
aula XXX
- Pensamiento nº 1: ¿Pau? ¡Paz! ¿Qué es esto? ¿Se trata de una broma? No, no puede ser, ahí veo otro. ::imagen en cabeza de un San Pedro redentor ofreciendo la paz en una clase con el techo abierto al estilo de un cuadro de El Greco:: ¡Oh, qué idea más atractiva, encontrar la paz en un aula de la facultad! ¡Debería ir! ¡Tengo que ver qué hay allí! ¡Con un poco de suerte me encuentro con un montón de ángeles en forma de inglesas con palos de lacrosse que se me llevan de una vez de este mundo histérico!

- Pensamiento nº 2: Calma, calma. Veamos: Pau... ¡Pablo! Claro. Se tratará de un profesor muy famoso, llegado de tierras lejanas, al que todo el mundo quiere ver, y por eso lo anuncian así... No, no, pero no tiene sentido. Pau es un nombre, y además es de aquí. ¿Se tratará de un becario que corrige exámenes y ahora tiene que entregarlos todos? ¿Quién es Pau? ¿Qué es Pau? ¡Ideas, volved al limbo creativo, que ahora no tengo tiempo para atenderos!

- Pensamiento nº 3: P.A.U... Aaaaah, Pruebas de Acceso a... Aaaaah, claro, ahora tiene sentido. ¡Diablos, tengo que llamar a mi hermana! ¿Qué tal lo estará llevando? ¡Pobrecita mía!

Posted by Elenis at 2:08 PM | Comments (0)

June 10, 2007

Música e imágenes en la caverna

Una vez discutí con un profesor, al que respeto mucho y en el que seguramente tengo un pequeño crush, acerca del lenguaje de la música. Él trataba de explicarme que la música no tenía un referente semiótico definido, al contrario que el lenguaje de la imagen o el de la palabra. Y yo, que en el fondo de los fondos tengo problemas entendiendo las imágenes (pues menos mal que estudié Comunicación Audiovisual), decía que no veía mucha diferencia entre el significado de una imagen y el de una composición musical.

Hoy tengo otra opinión acerca de esto. Llevo unos días pegada al reproductor de mp3, y cuando no es a él, es al portátil, que me hace las veces de reproductor privado aquí en Barcelona, porque mis compañeros de piso acaparan la minicadena con el chundachunda de Máxima FM. No es que esté escuchando una gran variedad de canciones. Pero precisamente por eso me he dado cuenta de que mi cabeza ya tiene asignado un significado personal, máximo dos o tres, para cada una.

Imagino que lo que me pasa no es una cosa tan extraña como para no poder confesarla en un blog. Decidme que no lo es. Que vosotros escucháis las notas de un tema conocido y automáticamente --no escape possible-- os retrotraéis a la imagen de un momento vivido, a una persona, a una etapa, un lugar, a un... ¿sí, verdad? Bueno, voy a ir más allá.

Ejem. Decidme que vosotros también escucháis las primeras notas de una canción y enseguida hacéis la conexión con una película, un libro, un personaje, vuestro o prestado, y que a partir de ahí "ésa es la canción de X" (o de X e Y). Sí, sé que algunos lo hacéis y con gusto. Por eso surgieron los songfics y esa extraña obsesión por incluir letras de canciones en historias, vengan o no a cuento.

Está bien, voy a ir aún más allá. Decidme que escucháis una canción y en vuestra cabeza aparece algo así como un teatrillo, o un videomontaje, con esos personajes. Ya me da igual que sean personas reales o no. Yo no sé cómo lo hago, porque no pienso en imágenes, pero las canciones siempre me evocan imágenes. Y esas imágenes me dan risa. A veces no sé ni cuáles son, pero sé que me hacen reír, aunque la canción me evoque un momento desgraciado. Creo que algunas de las cosas que he creado se me han tenido que ocurrir gracias a una canción, que a la vez se basaba en un personaje que encarnaba un momento pasado que yo viví pero cuyas imágenes no recuerdo...

Yo no sé cómo me lo monto, pero siempre siento que doy rodeos en torno a las imágenes sin nunca llegar a tomarlas por sí mismas. En cuanto a la música, es un estupendo trampolín, y las palabras, el medio con el que mejor me manejo. Pero mi cabeza piensa de alguna forma platónica, es decir, en una caverna con sombras e ideas. Soy un anacronismo de mi generación, de los últimos neoplatónicos en un mundo cien por cien fenoménico.

Posted by Elenis at 10:32 PM | Comments (0)

June 8, 2007

The buz worker iz an informator!

No tengo intención de hacer carrera como touristbusworker, pero me han ascendido; a partir del 18 trabajaré dentro del bus, en lugar de fuera...

A mí, con tal de que me quede tiempo para ver a los patos (que no paran, no paran de nacer nuevos), de escribir sobre mis colegialas y de documentarme para los muchos trabajos que tengo que hacer, me parece bien. Lo de recuperar algo de vida social puede esperar. Total, me paso el día hablando con los turistas o conmigo misma.

Posted by Elenis at 10:17 PM | Comments (0)

June 5, 2007

Angst

Hace unos años aprendí que la palabra Angst, en alemán, significaba miedo. Recuerdo que me sorprendió. Porque la primera vez que yo había visto el término era refiriéndose a un tipo específico de fanfiction... o, por extensión, al contenido de un determinado tipo de historia. Tenía algo que ver con el miedo, pero en todo caso más con el significado de temor angustioso. En la fanfiction, llamamos angst a las historias que comportan un intenso sufrimiento emocional de sus personajes. Y yo lo traduciría, simplemente, como sufrimiento.

Es curioso que el angst esté tan extendido en toda la narrativa global y no haya, sin embargo, una palabra que lo defina. En Occidente tenemos dos géneros, la tragedia (clásica) y el melodrama (más reciente), que se acercan a esta idea del padecimiento de los personajes para disfrute de los lectores. Seguramente a todos os sonará la palabra catarsis: es lo que la audiencia ideal de la tragedia experimenta al contemplar a sus personajes, pobres humanos englobados en las maquinaciones del destino, y ser testigos de su inexorable y fatal fin. También estamos familiarizados con los conceptos de la empatía y la identificación, que es lo que viene presumiendo la narrativa melodramática para presentar a personajes dignos, que sufren aplastados por las circunstancias (mira, ya no es el destino, sino la casualidad) y que al final logran redimirse, bien en vida o en la muerte.

El angst, como estos dos géneros, no pone verdadero énfasis en lo que les suceda a los personajes (porque los personajes, los pobres, no suceden; les suceden). Puede que les corten una pierna, que pierdan al amor de su vida o que sean expulsados de la comunidad en la que tienen su hogar. Pero en el fondo, lo que pase ahí fuera da lo mismo, porque al angst lo que le importa es que los hechos desencadenen sufrimiento.

Además, se trata de sufrimiento, no mero dolor. Dolor es lo que sentimos (y mucho) cuando nos cortan una pierna. Sufrimiento es lo que sentimos cuando miramos el muñón, cuando recordamos el miembro perdido, cuando tratamos de caminar sobre una pierna sin saber hacerlo. Ahí, justo eso es lo que busca el angst. Y de ahí que yo prefiera distinguir entre angst y darkfic, que sí se centra en lo terrible de los hechos externos: cortar una pierna, morirse, ser rechazado y expulsado. En el angst, los acontecimientos pueden ser absurdos. Quizás una mariposa ha estropeado una composición pictórica de relevancia absolutamente discutible... pero, ¿ha generado eso sufrimiento? ¡Pues no se hable más, estupendo!

En el fondo, yo soy una gran fan del angst. La mayoría de mujeres y de adolescentes son unos consumidores voraces de angst, en la forma que sea (y las mujeres adolescentes, ya ni hablamos). Para ellos son las novelas románticas, las foto y telenovelas, los seriales, las revistas del corazón (*), los blogs personales (;)); en suma, los dramones en cualquier soporte y formato. Son todos esos productos que comportan la exaltación de los sentimientos (con reiteración y subrayado necesarios) y, por su propia naturaleza, una cierta exageración que ha sido mil veces parodiada. "María Alberta, yo soy tu madre". ¡Chanananán! Ráfaga, silencio, ráfaga, miradas sostenidas, silencio. "¿Mi madre?". "Sí, soy tu madre" (dilo otra vez, que no me he enterado). Silencio, ojos, ráfaga. ¡AY, NO ME CORTES AHORA LA ESCENA, que estaba empezando a emocionarme!

Reíd, pero hay tanto de la narrativa melodramática, del angst en general, en los productos de hoy en día y en nuestros propios comportamientos sociales, que desdeñarlo sin más es de tontos; aunque ya se sabe que hay muchos de esos en el atestosteronado mundo mediático. Yo no me dedico a indagar sobre las causas psicológicas de nuestra búsqueda del angst, pero estaría bien que alguien lo hiciera. Creo que la interpretación catártica clásica, colectiva y conservadora, debería dejar paso a modelos más sutiles que establezcan sus puntos en común con un sadomasoquismo virtual, en equilibrio entre lo social y lo individual. Y con esto no me refiero a la idea impuesta de que todos los consumidores de angst son tontos o masocas. Simplemente, es llamativo que a un creador o consumidor de angst se le puedan erizar los pelos mientras mira a su pantalla y piensa -- y su pensamiento es casi un jadeo:

-Nena (o nene), no sé por qué ni cómo; y te juro que yo no querría, pero es que es cierto: you're pretty when you cry.

La perspectiva ideológica de este tipo de géneros ha tendido a situarlos en el espectro conservador, por muchas razones; desde la clase social de su tipo de audiencia (¿recordáis que la comedia era el entretenimiento de las clases bajas?) hasta la "perpetuación" de roles y su exaltación del sufrimiento, bien como destino inexorable del ser humano, bien como cristiano purgatorio de los varapalos de este mundo. Parece que las mujeres escuchaban radionovelas para poder llorar a lágrima viva mientras pelaban patatas y así liberarse (catárticamente) de sus propias frustraciones mientras el marido se tiraba a la vecina, en vez de mandar al marido y a las patatas a hacer puñetas y atreverse a confrontar una existencia distinta. Es decir, se le echa en cara una versión plus de lo que siempre se ha criticado de la ficción: que bloquea la acción social sobre la realidad y por ende el cambio.

Aun así, no deja de ser llamativo que esta narrativa hoy tan denostada haya estado siempre tan extendida, y que haya contribuido a la unión de sectores aparentemente contrarios. Por ejemplo, he leído textos de las feministas ochenteras defendiendo el metavisionado de telenovelas como forma de hermandad. Ah, yo me equivoqué de época. Además, sabéis que yo muerdo cuando se ataca a la ficción, sea cual sea, y que me jode que me impongan modelos al respecto -- máxime cuando, por ejemplo, se pretende reemplazar el "cursi" (y femenino) melodrama por una "realista" comedia costumbrista que tiene como máximo exponente la guerra de sexos (desde una perspectiva masculina). Los mecanismos que hacen funcionar las representaciones son más complejos que los de un reloj.

Y yo debería estar en clase planeando mi trabajo sobre la figura visual del travesti en el cine. Muy bien, sí señor.

(*) ¡Paris Hilton ingresa en prisión! ¡Oh, Dios mío, qué mal lo estará pasando su pobre familia! ¡Qué desgracia! ¡Qué tragedia!

Posted by Elenis at 3:00 PM | Comments (0)