Soy feliz.
No quise hacerlo hasta este año porque nunca antes sentí que podría terminarlo. Esta vez fue distinto. Tenía la corazonada de que era un reto factible, decidí seguirla y aquí estoy. Con 50.000 palabras para ser revisadas, entre las que habrá paja, escenas mal escritas... Pero son 50.000 nuevas palabras, por las que han campado a sus anchas María y descendencia.
Ahora, por breve tiempo, me siento todopoderosa. O al menos muchopoderosa. Hacía tanto tiempo que no me sentaba a escribir de forma continuada... casi había olvidado lo bonito que era acortar los tiempos para entrar in the Zone, u obligarte a sentarte frente al ordenador aunque una parte de ti se queje.
Fue un acierto emprender el NaNo y espero repetirlo algún otro noviembre. Muchas gracias a quienes me habéis apoyado, un hurra para quienes también habéis terminado y un fuerte abrazo a todos los que lo habéis intentado. Espero que esta noticia os arranque una sonrisa tan amplia como la que yo ahora mismo tengo.
Desde el topetazo y la ausencia total de plan B con el "borrador de proyecto" de la Constitución Europea, hasta las gravísimas conclusiones de la Comisión de Investigación de los vuelos de la CIA.
El euro irá bien, pero los gobiernos de la UE se están cubriendo de gloria.
El sábado 18 de noviembre quise publicar un comentario en la única entrada del blog de las escasamente conocidas Mesas de Convivencia de Madrid.
En la página se las describía como "espacios territoriales de participación vecinal para estudiar, debatir y proponer iniciativas que propicien la convivencia social e intercultural". Y el blog dice de sí: "Esperamos que este sea un lugar para el debate y la reflexión entre todos los candidatos, vecinos de Madrid y todas las personas interesadas en la participación ciudadana."
Mi comentario era este:
# Elenis dijo: Su comentario está esperando ser moderado.
18 de Noviembre, 2006 - 16:19No quiero molestar, pero no sé si os dais cuenta de que los candidatos prácticamente estáis hablando solos.
Esta no es la manera. Lo suyo es que cada lista hubiese tenido acceso al blog y hubiese podido publicar información sobre sus candidaturas, propuestas y demás cosas dentro de su categoría. El blog se tendría que haber promocionado en diversos medios y los ciudadanos habrían podido añadir sus comentarios. No así, con unos comentarios genéricos en un blog sin contenido donde los candidatos os apiñáis lanzando propuestas al aire. Apenas se os conoce, en especial a los que vais a título individual, y personalmente no pienso votar a un nombre que no me dice nada (como imagino que les ocurrirá a muchos otros ciudadanos).
No ha habido suficiente información sobre estas mesas y desconozco la capacidad real de influir que tendréis, pero me da la impresión de que se trata más de una estrategia electoral por parte del Ayuntamiento que de otra cosa. De momento no veo debate ni colaboración vecinal por ninguna parte.
Quizás haya sido un juicio duro, pero no me retracto de nada de lo que dije, sobre todo ahora que sabemos que la participación en dichas mesas fue inferior al 1%. No le falté a nadie al respeto y no tenía nada contra ninguno de los candidatos.
¿Me quiere entonces explicar alguien por qué, a día de hoy, mi comentario parece haberse perdido en las procelosas aguas del ciberespacio?
Actualización: ¿Estoy soñando o de pronto lo han publicado?
Actualización 2: Ah, estaba soñando.
Lucía Etxebarría, una de las pocas escritoras que se habían apuntado a la blogosfera, ha decidido cerrar su blog y no volverse a pasar por su web debido al acoso continuo de un troll que había logrado averiguar dónde vivía.
Salvando distancias y reacciones, los sentimientos de Lucía me recuerdan un poco a algunos que yo pude tener hace tiempo con este blog (o con su predecesor) e imagino que bastantes personas también se sentirán identificadas.
Si tienes un blog personal, es probable que al principio te pases un poco, llevada por el enamoramiento. Cuentas cosas que no contarías a desconocidos y tampoco a todos tus conocidos. Estar detrás de la pantalla produce una sensación de anonimato y de liberación muy grande. No eres exactamente lo mismo cuando eres (inserta tu nombre aquí) que cuando eres Elenis/inserta_nick_aquí. Como personalidad creada, tu_nick_aquí se parece mucho más a lo que a ti te gustaría ser.
Pero tarde o temprano llegan las consecuencias. De pronto no es posible diferenciar de forma clara entre vida online y offline. Hay gente que te conoce en persona y que lee tu blog, bien porque se han enterado de que lo tienes y han averiguado la dirección, o porque los conociste online y pasaron a ser amigos tuyos. De pronto puede que no sea posible diferenciar entre tu actividad seria y/o profesional en la web y tus aficiones. ¿Quién va a tomar en serio a una persona sobre la que se sabe que escribe fanfics eróticos sobre colegialas inglesas?
Y puede que tengas una sensación caleidoscópica, la de estar mirando directamente a las "máscaras" que componen tu propio yo, y verte como un ente fragmentado, casi irreal, demasiado abierto en algunos ángulos e intrincado y laberíntico en otros, vulnerable pero discontinuo.
Yo soy muy poco paranoica y las atenciones de la gente no me afectan demasiado, para bien o para mal. Pero reconozco que un troll persistente es capaz de amargar al más pintado. Y en ocasiones las fronteras no están claras. Un lector plasta, un ex novio, un padre curioso, un jefe... pueden ser presencias molestas en un blog en el que, por el afán de ser transparente, ya has revelado demasiado. ¿Quién no se ha sentido acosado alguna vez por alguien en internet?
Y así, lo que pretendía desnudez se torna opaco, y de pronto escribir en el blog puede ser una tarea farragosa de huida entre los cristales del caleidoscopio. Hay quien sufre "el peso de la fama" y decide cerrar la página porque está escribiendo "para los demás" y no para sí mismo. Hay quien no soporta el escrutinio de determinados lectores y simplemente desaparece. Hay quien se enzarza en guerrillas sin fin con otras personalidades de la web. Las personas más hipocondríacas, que sienten con más violencia el odio de sus críticos y trolls, pueden pasarlo mal.
Pero lo que de verdad subyace en muchas de estas crisis es el síndrome del caleidoscopio, que es más que nada un problema filosófico. ¿Quién soy yo? ¿Qué debo mostrar de mí y a quién? ¿Soy lo que me dicen, si no han tenido acceso a otros aspectos de mí? ¿Soy lo que me critican?
Y tanta esquizofrenia cristalina sobrepasa a los blogueros, que dejan de escribir y, o bien desconectan por completo, o tratan de emigrar a una tierra donde puedan empezar de nuevo (con otra gente, otro apodo). En palabras de Lucía:
"He abierto mi puerta a muchos desconocidos, cosa que quizá no debería haber hecho. No es que imagine, por supuesto, que voy a ser el blanco de un atentado al estilo Jodie Foster, pero a nadie le gusta saberse el objetivo de un odio tan visceral por parte de alguien que se refugia en el anonimato. Le hace, lógicamente, sentirse vulnerable."
Muchos analistas de redes sociales o blogs se olvidan, en su idealismo tecnófilo, de las implicaciones psicológicas y sociológicas del medio. No somos lo que decimos ser, ni lo que queremos ser, ni lo que mostramos que somos, ni lo que otros interpretan que somos; pero cuando a esto se le superponen cuatro dimensiones más procedentes del mundo web, el lío es considerable y el "efecto caleidoscopio" muy común en los usuarios. Lo que es una lástima es que no nos comportemos de forma civilizada y a esta perplejidad natural le sumemos amenazas, acosos y obsesiones de todo tipo en el ciberespacio, simplemente para darnos el gustazo de expresar sentimientos que cara a cara nos estarían vetados.
Actualización: El idealismo al que me refiero tiene más que ver con la fe en la inteligencia colectiva que en la tecnología, así que retiro el adjetivo.
Una patochada New Age que me recuerda un montón a la iniciativa-broma de Masturbate for Peace (que no parece haber conseguido demasiado, a la vista del estado de las cosas en el mundo).
Pero, ¿y si el concepto acomodaticio de la energía irradiada fuese real? ¿Quién nos dice que no? En cualquier caso, el sexo es bueno, y siempre es mejor mantener un aura positiva, y... Hum... Después de todo, ¿qué más nos da un orgasmo? :)
Es una lástima que los Jóvenes de ICV desaprovechasen su oportunidad de propagar esta idea pacifista y buenrrollista del sexo (y por ende, de las posturas de su partido) cuando distribuyeron esos condones que decían Folla't a la dreta (con falta gramatical incluida). El eslogan que aparecía en chiquitito decía Fes-t'ho amb Iniciativa.
Una propuesta a posteriori que creo que habría mejorado la campaña: eliminar el primer eslogan, con su connotación negativa y agresiva; poner en grande Háztelo con la izquierda (je), luego la lista de propuestas de las que hay que "protegerse"; y por último, identificar el condón con ICV. Más coherente, más dulce e igual de innovador.
Ségolène Royal es simpática. La vemos en elecciones, mítines y entrevistas con una sonrisa eterna colgada de la boca; una sonrisa bonita, puesto que Ségolène es bastante guapa de por sí, y especialmente franca y abierta. Elegante pero informal, discreta pero no plomiza, parece más joven de su edad (53 años).
Ségolène pertenece a la clase de los políticos simpáticos que tanto se lleva en EE.UU. y que sectores europeos importan con más o menos dificultad. Zapatero, por ejemplo, se presentó a las generales con un cartel donde mostraba una sonrisa ségolènesca y las siglas "ZP" (que a pesar de querer decir Zapatero Presidente, le marcarían como apodo desde entonces). Su lema (Merecemos una España mejor) también estaba en la línea del que sería el de Ségolène en las primarias, Deseos de futuro. Sí, estos dos tienen bastante en común.
Hay un deseo por parte de mucha gente de ver a una mujer como Presidenta de una importante potencia mundial. Ha ocurrido con Merkel, Canciller de Alemania. Y ahora, tras las legislativas de EE.UU., se ha reavivado la posibilidad de una mujer al frente de su presidencia, e incluso de una improbable batalla entre Hillary Clinton y Condoleeza Rice.
Pero fantasías hay muchas. Desde Commander in Chief, serie en la que Gina Gershon Davis se convierte en Presidenta sólo tras el accidente del verdadero Presidente (patético, pero más realista que otra posibilidad), hasta el cómic Y: The Last Man on Earth, en la que las viudas de los congresistas republicanos demandan sus puestos para encontrarse con la oposición de las políticas demócratas -- que sí están en el Congreso legítimamente. :)
A nosotros lo de Presidenta todavía nos suena pelín raro, como médica o jueza, o inmerecido y ramplón, como generala. Y aunque tenemos presidentas al frente de Ayuntamientos y autonomías, y una Vicepresidenta, todavía queda lejos una competición entre Esperanza Aguirre y María Teresa Fernández de la Vega, por mucho que los ojos de Margaret Thatcher observasen golosos semejante exhibición férrica.
Si Ségolène ganase, sería una sorpresa para todos, porque lo habría hecho de una manera muy distinta a la Thatcher, con la sonrisa y el buen talante por delante. Pero a veces esta apariencia moderna y flexible esconde sorpresas. Es curioso que muchas veces los mismos que acusaban a ZP de cerebro vacío y de marioneta (adjetivos que se le dedican ahora a Ségolène, por cierto) sean los que le llaman hoy día dictador. Pero quizás sea que en un hombre político la sonrisa se consiente menos que en una mujer. En el hombre inspira frivolidad; en la mujer, dulzura, espíritu conciliador.
Ségolène es contradictoria. Les gusta mucho a Daniel Cohn-Bendit y a los Verdes. Y viene cargada de esperanza y discursos sobre la posibilidad de compaginar la socialdemocracia con un mundo pluricultural y abierto. Pero nadie sabe a ciencia cierta cuál va a ser su programa político. Se rebeló contra su autoritario padre, pero afirma admirarlo como modelo. Se mostró reticente a los matrimonios homosexuales (ahora está a favor), porque "la familia es un padre y una madre", pero a su vez, ella tampoco se ha casado con su compañero por oposición a la institución del matrimonio en general (un argumento de doble filo que recuerdo que también usó Shere Hite en un artículo en El Mundo).
No se sabe muy bien por dónde va a salir la Zapatera, y por eso, entre otras cosas, bastantes socialistas de toda la vida se muestran cautos a la hora de ofrecerle todo su apoyo. Yo hasta ahora sólo sé dos cosas: que se hace simpática y que en su discurso tras ganar las primarias habló de la necesidad de afrontar los cambios y las ideas nuevas sin miedos, algo que, personalmente, considero un requisito básico en este mundo en que vivimos. Puede que se le vaya la fuerza por la boca y que una sonrisa y un par de palabras bonitas no sean suficientes en algo tan complejo como la política estatal. Pero si sueño con más presidentas en países relevantes en el orden internacional, prefiero que sean como Ségolène Royal.
Después de mucho hablar, parece que he dado con una solución salomónica:
- De enero (o diciembre, está por ver) a principios de mayo estaré en Londres.
- De mayo a julio estaré en Barcelona.
- El programa donde estoy se las tendrá que apañar sin mí. Justo ahora que comenzaba a sentir que hago falta.
Todavía queda papeleo por hacer y muchas cosas por concretar, pero pido por favor un aplauso para la sponsor de esta locura "Lo Quiero Todo Y En Ningún Sitio Me Quedo": mi madre. Otro aplauso para la empresita de Londres, que se ha ofrecido a darme un complemento de la beca. Al resto, gracias.
Nota: En caso de que me muera por un ataque de ansiedad, mi voluntad es ser enterrada a pelo en el campo, bajo un árbol, donde puedan comerme los bichitos y sirva de sustrato.
Mierda. La Pompi no me deja cursar mis asignaturas de este año a distancia. Es "imprescindible" que asista a las clases. Ya decía yo que eso de enseñar bien tenía que tener sus inconvenientes.
Mierda. Si no inicio este año el doctorado, no lo podré hacer el siguiente, y después es de esperar que el maravilloso EEES haga que los másters de investigación cuesten lo que no está escrito.
Mierda. Si no les pago la matrícula del doctorado, esté allí para acudir a las clases o no, se cabrearán mucho y no podré volver a tener relación con la universidad nunca más.
¡Joder, qué mierda!
Justo cuando empezaba a pensar que tenía un cierto plan de existencia (no es que fuera muy sólido, ni que me hiciese mucho más feliz, pero algo había y estaba dispuesta a seguirlo), ocurre lo inesperado:
Me conceden una beca Argo para trabajar cinco meses en una empresa de casting en Londres.
Las becas Argo son unas becas de prácticas europeas para recién licenciados. Sí, estaba inscrita en su base de datos desde hacía más de un año, pero como en muchas otras.
De pronto, me preseleccionaron para esta oferta. Tenía que enviar el CV, y lo hice. Después tuve que realizar más trámites. Contesté a las preguntas que me hicieron por teléfono... todo ello con interés, pero sin esperanza ninguna; imaginaba que en algún momento me quedaría fuera del proceso. Además, yo ya tenía mi plan y estaba dispuesta a seguirlo, carajo.
Y de pronto, lo inesperado: We want you to come over on January. You. ¿¿Yo??
Ilusión y orgullo, claro que sí. Porque creo en la meritocracia antes que en el enchufismo, y me hace sentirme muy... no lo sé, me hace muy feliz que en este proceso, que ha sido limpio de principio a fin, me prefieran a mí de entre todos los candidatos igualmente preparados que tienen. Y porque es Londres. ¡LONDRES, SEÑORES, LONDRES, LA CIUDAD MÁS ESTRESANTE Y MÁS REBOSANTE DE VIDA QUE HE VISITADO!
Pero no son todo facilidades. En primer lugar, está el tema económico, como siempre. La dotación de las becas Argo es muy limitada para la mayoría de países europeos; para Londres es irrisoria. Se me irá todo el dinero sólo en el alojamiento, o como mucho, en el alojamiento y el transporte. (Curiosamente, mi madre se ha ofrecido a ayudarme; las muchas pegas que le ponía al esfuerzo económico en Barcelona parecen no ser un inconveniente cuando se trata de Londres, ¡Londres!)
Después está el tema de mi doctorado. Trabajo me había costado convencer a mi familia de que me iba a largar a Barcelona a perseguir una futura carrera académica. Trabajo me había costado ir a matricularme en la UPF, elegir mis asignaturas, preparar temas de investigación... para tirarlo ahora todo por la ventana. El doctorado sigue siendo mi opción a largo plazo.
No sé si se podría compatibilizar de alguna manera lo de estar en Londres y sacarme, al menos, algunas asignaturas. Si fuera la Complu, no me preocuparía tanto, pero la Pompeu tiene la bendita manía de enseñar bien, y que por tanto los alumnos acudan a las clases y se impliquen en el desarrollo de la materia. Tengo que llamar, a ver qué piensan. Me da miedo. Tanto que les mareé, para ahora decirles que ni siquiera voy a estar allí este año... No quiero anular mi matrícula entera.
Y por último está el tema de que puede que esto no me convenga, mirándolo desde una perspectiva pragmática. En los últimos años me he dado cuenta de que la gente está tan asustada por la mala situación del campo laboral que intentan aferrarse como sea a la primera empresa donde logran trabajar, a ver si logran el ansiado "quedarse". De ahí los becarios que se enfadan tantísimo y sufren incluso depresiones (no es coña, eh; lo he visto) cuando no les renuevan.
Yo nunca he considerado que tuviese ningún derecho adquirido sobre la empresa por el mero hecho de ser becaria, pero debo pensar con la cabeza: de aquí a no mucho me gustaría lograr una independencia económica que me permitiese una mínima estabilidad. Tener experiencia en diversos sitios está bien, pero dar botes y bandazos en mi carrera laboral, no. Ya bastante se me sorprenden cuando leen mi currículum (un claro reflejo de mi dispersión en todos los sentidos).
Sigo sin pensar que la empresa donde estoy ahora mismo sea donde me gustaría estar (o sea, "quedarme"), aunque reconozco que estoy estupendamente en mi programa y con este equipo, que son todos buenísima gente. Y sigo creyendo que las posibilidades de renovar o fichar no son muchas, aunque mi percepción es que han ido aumentando desde que entramos.
Irme a Londres implicaría abandonar estas prácticas un mes antes de su finalización y dar una patada a cualquier posibilidad de seguir trabajando aquí. Sí, conozo gente a la que han llamado de esta empresa tiempo después de la finalización de su máster. Pero la posibilidad de la renovación inmediata, en este programa que tanto me gusta... eso, en todo caso, quedaría para la otra becaria.
Sí, es Londres, ciudad de las oportunidades. Sí, me apetece, para qué negarlo, aunque sólo sea por el reto que supone y por la idea de distancia respecto a mi situación actual que promete. Pero tengo que considerar todos los pros y los contras. Y una vez más, decidir.
¡Qué asco! ¿Por qué no se deciden las cosas solas?
De tan orgullosa que estaba de la nueva entrada que había escrito en Wikipedia (no pongo enlace directo por razones obvias), se me ocurrió comentárselo de pasada a un par de redactores del programa, y claro:
"¡Eh, chic@s! ¡La becaria ha creado una página en Wikipedia sobre nosotros!".
Mail colectivo, desde la directora a la jefa de realización.
... No me han dicho nada. Al menos de momento. Sólo una redactora planteó una duda sobre un dato que yo había puesto, pero se disipó rápidamente. La documentalista comentó sobre la escasa fiabilidad de la Wikipedia. El documentalista preguntó: "¿Pero cualquiera puede editar la Wikipedia?".
Su pregunta no es banal; el otro día tuve que defender la naturaleza "paneditable" de los wikis ante una audiencia incrédula. "¡Ah, pues entonces la Wikipedia es un timo, porque yo pongo lo que quiero y...!", se quejó una compañera de máster. Curioso: mucha gente conoce ahora la Wikipedia, la emplean para su ocio o trabajo y les resulta "muy útil", pero no todos saben: a) que es una enciclopedia colaborativa y b) que sí, cualquiera puede editarla.
Y lo que a mí me preocupa viene más por este desconocimiento. Porque como es lógico, la entrada no dice nada acerca de las gestiones internas del programa, pero sí denota un conocimiento del mismo que sólo puede tener una persona que o bien lo ha visto a menudo, o trabaja dentro de él. Y da datos de cuota de pantalla. Y de críticas que le han hecho.
Todo esto (y más) son informaciones que podría obtener cualquier persona a poco que navegase por la red, pero en los medios tradicionales existe todavía una cultura de opacidad informativa que... bueno, hablando claro, que hace que pueda no verse bien que tú redactes una entrada, en la Wikipedia o donde te dé la gana, hablando de cosas sobre las que ellos habrían preferido no hablar.
Yo prefiero ofrecer todos los puntos de vista antes de que venga otra persona y los añada de una manera más grosera, pero no sé qué pensará mi jefa. Con un poco de suerte, al menos se convence de que mi trabajo me interesa.
Ya que el tema de Ciutadans pareció interesar en la otra entrada, os dejo unos cuantos enlaces a artículos muy interesantes. Y con ello renuncio a escribir yo otro, porque está visto que muchas personas mejor informadas ya han dicho todo lo que yo podía pensar, y lo han justificado mejor. :)
Lo llamativo para mí es la posibilidad de que Ciutadans sea la esperanza del sector "librepensador" y más moderno de la derecha española, pese a que sus resultados en Cataluña apuntan a que le ha robado más escaños al PSC. Y como confirmación de esto, el hecho de que gran parte del apoyo a Ciutadans se ha gestado en la red. O que ellos se han valido de la red frente al silencio de los principales medios de comunicación. Como queráis verlo.
Yo, que el bipartidismo me gusta poco (y que nadie me ponga la "estupenda" democracia de EE.UU. como ejemplo), he pensado siempre qué pasaría si el PP se escindiera en dos: el sector (neo)liberal-conservador a la europea por un lado y la ultraderecha nostálgica por otro. No sé muy bien cómo se configuraría el primero (¡tengo más claro cómo sería el segundo!), pero seguro que se llevaría su puñado de votos. Gran puñado.
Actualización: No he dejado claro que creo que existe una diferencia entre ese liberalismo europeo y la postura faltona y manipuladora de Losantos, por ejemplo, por muy liberal que él se piense. Pero curiosamente, bastante gente que podríamos encuadrar en este pensamiento está hoy alineada con la COPE en un popurrí extraño, de la misma forma que una emisora de radio 100% carca y religiosa ha apoyado a un partido que propugna la separación Iglesia-Estado (Ciutadans).
Actualización 22/11/06: Le tenían ganas...
Estamos en la redacción del programa ultimando guiones y esperando los resultados de las elecciones catalanas. Las he seguido como si fueran madrileñas (insertar aquí muñeco de Carod-Rovira dando un respingo y diciendo "¡puaj!"). Y después de un marcaje exhaustivo a la campaña de todos los candidatos, éstas son mis opiniones.
Nota 07/Nov: Disculpad, ¿pero qué pedazo de bruto tenéis ahora como alcalde de Barcelona? Si hace lo mismo que el Zaplana, soltar su discurso enlatado sin dejar hablar a nadie...
- Si fuera catalana, me vería en un verdadero apuro para decidir mi voto. Recuerdo que en las pasadas elecciones generales teníamos los programas de los principales partidos políticos y un amigo y yo los comparábamos y decíamos: "Vamos a ver, es que hasta el del PP suena bien". Aquí, los mensajes provenientes de los distintos programas suenan bien, pero habría que ver cómo los ponen en práctica y la letra pequeña de dichas propuestas, algo que no se para la mayoría de la gente a mirar.
- Ninguno de los candidatos me convence. Creo que esto también os pasa a los catalanes. Piqué es un aburrimiento engolado, Montilla es un aburrimiento encogido, Mas es un chulopiscinas (hasta él mismo admite que se lo han llamado ;)), Carod es muy divertido pero un victimista de tres al cuarto... Joan Saura y sus jerséis no están mal, pero no me acaban de llenar. Puigcercós quizás sería el mejor, pero, oh, no es candidato. Y no me habléis de Albert Rivera, por favor.
- Los candidatos no contestan a lo que se les pregunta, ni por parte de la ciudadanía ni de los medios de comunicación. Es algo que me he dado cuenta que hacen muchísimo los políticos (algunos más, otros menos). Responden intentando introducir por donde sea su discurso relamido y en ocasiones casi demagogo, arrimando el ascua a su sardina y salpicando la parrafada de comentarios despectivos hacia el partido con el que les interese meterse. En las tertulias de las mañanas (y creedme, las he visto casi todas) he tenido oportunidad de ver a Mas, Carod, Saura, Montilla y Piqué repitiendo lo mismo con las mismas palabras en cuanto podían colarlo.
- Y mi porra para las elecciones, que ya he apostado junto con otros compañeros, es la siguiente: Mas gana bien ganado pero no consigue la mayoría absoluta. Montilla acusa un importante descenso, ERC baja pero no tanto como le auguraban las encuestas; ICV da un subidón alegre y el PP se pega un castañazo y queda relegado a la quinta fuerza política. Ciutadans consigue un escaño, no tres ni cuatro como dicen sus seguidores, pero sí lo suficiente como para llamar la atención.
CiU formará gobierno en coalición con ERC después de múltiples peleas porque CiU está empeñada en que sólo le voten la investidura y ERC está empeñada en formar parte de la coalición. Finalmente llegarán a un acuerdo a regañadientes, Montilla se sentirá traicionado, Piqué humillado, ICV se encogerá de hombros y dirá que han arrastrado a ERC al nacionalismo derechista más rancio, y Ciutadans volverá a hacer alguna payasada con la que los demás partidos le mirarán por encima del hombro. A ver si acierto.