October 31, 2006

Actualización a MT 3.33

Antonio me está echando una mano para actualizar el Movable Type. Si notáis cosas raras en el blog, son sólo inclemencias del tiempo.

Actualización 06/11: Ugh, y de los comentarios.

Posted by Elenis at 5:30 PM | Comments (0)

October 25, 2006

Diversidad wikipedística

Especialmente para Laura, pero también para el resto...

¿Habéis visto la Uiquipedia? ¿Y la Biquipedia? ¿Y la Viquipèdia? ¿Y la Galipedia?

La wiki en euskera conserva el nombre original. Lástima.

Posted by Elenis at 4:09 PM | Comments (6)

October 22, 2006

Defensa del e-mail

Hubo un tiempo en el que escribir cartas era la forma de comunicación habitual. Recibir una carta era importante. Significaba tener noticias de alguien que te apreciaba lo suficiente como para sentarse a escribirte unas líneas, meterlas en un sobre, escribir tu dirección, pegar un sello y llevar la carta al correo.

Hoy día, las cosas han cambiado. Mi impresión, comparando la concepción del tiempo que parecen tener mis abuelos (de carta y teléfono) y la de mi hermana pequeña (acérrima del messenger), es que todo se ha acelerado. Ya no hay que esperar una semana para obtener respuesta de ese amigo que vive en otra ciudad. Pero precisamente por eso, puede que su respuesta no tenga tanta importancia como antes.

En 1998 y 1999, nos comunicábamos básicamente por correo electrónico y por chat, los que éramos aficionados a eso. Yo recibía noticias de mis amigos en la red gracias al e-mail. Me hacía ilusión. "¿Habrá respondido ya tal?", me preguntaba mientras esperaba a que esa basura de módem descargase la bandeja de entrada.

Hoy día la mayoría de la Generación H (ésa es la que viene detrás de la P, que es la mía ;)) no tiene estos problemas, y está perfectamente formada en el mundo de los blogs, la mensajería instantánea y la videoconferencia. Su comunicación es mucho más fluida. Y con todo...

Con todo, me da la sensación de que estamos llegando a un nivel de rapidez e instantaneidad que me abruma. Hay veces que conozco a alguien (no diré en qué contexto perverso), le doy mi e-mail, y me pregunta automáticamente: "¿Messenger? ¿Tienes messenger?". No quiere mails, pero extrañamente, tampoco teléfono. Quiere lo rápido, lo instantáneo, pero de una forma que le siga permitiendo parapetarse frente a una comunicación demasiado intrusiva.

Me agrega. Me acosa. Oye, perdona, pero es que a lo mejor no tengo ganas de hablar contigo todas las malditas veces que me conecte. ¿Por qué la gente no usa sus "estados" de una manera coherente, y por consiguiente tampoco respeta los tuyos?

Y sin embargo, esa misma persona que ha mostrado tanto interés es capaz de no volver a establecer comunicación contigo si no la pillas online o no visitas su blog. ¡Se acabó! ¡Nunca más! A lo mejor coincidís una vez al cabo de tres semanas, y la persona se muestra verdaderamente confusa. Ya no encuentra temas de conversación. Puede que incluso ni te recuerde.

Todo esto es demasiado fugaz para mí, y me molesta porque me da la impresión de que nos hemos vuelto muy haraganes. Para comunicarnos con alguien, al margen de lo poco o mucho que esa persona nos interese, tiene que encontrarnos online. Dan igual sus hábitos de conexión. Tiene que leer nuestro blog. Da igual si a lo mejor nuestro blog no le interesa. En suma, la otra persona tiene que venir a nosotros, y no nos molestamos en mover un dedito para ir a buscarla.

Está claro que hoy día es complicado encontrar a alguien tan animoso que vaya regularmente a echar cartas al buzón, pero, ¿qué es del e-mail? Frente a todo esto, el e-mail me resulta un medio equilibrado, un remanso en una zona intermedia entre Tú y Yo.

Mi e-mail es de mí para ti, de ti para mí, y de nadie más. No siento la presión de la respuesta instantánea que puedo tener con la mensajería. No estamos sujetos a la mirada de otros, como en un blog público. Y tampoco necesito sobres, sellos, bolis y que sea día de diario en horario laboral; es lo suficientemente informal como para poder contestar cuando yo quiera y tenga conexión, con una longitud que yo elijo. En el e-mail siempre voy a estar, a menos que pase algo muy gordo.

Esto no quiere decir que la mensajería, los blogs y las comunidades virtuales no me parezcan avances extraordinarios y muy, muy útiles. Carajo, los uso. Eso sí, me permitís que me siga escandalizando cuando vea que el esemés o movilés --lengua particular de los SMS--, nacido en principio por las restricciones de caracteres, s trslad przosamnt a tods ambits d l pntaya y przosamnt knkista l mnd y x y k y tb y y y argh, LO ODIO, NO PUEDO EVITARLO!!!

Quiere decir que me gusta el e-mail y, si se me da la oportunidad, querría seguir escribiendo e-mails. Por eso me pongo tan contenta cuando encuentro a alguien que todavía conserva esa tradición. Son los deudores de las cartas, y de la pequeña emoción que se siente cuando se recibe una carta. Especialmente cuando es una carta bonita.

Actualización 23/10: Para que no se diga, me acabo de acordar de esa cara oscura del e-mail que eran las cartas en cadena. ¡Tan simple (re)enviarlas! ¡Podía recibir docenas en un día!... No sé si es que ya se me pasó la edad, que reñí tanto a mis amigos por enviármelas que no se les ocurre hacerlo ahora, o que realmente no tienen tanta gracia en otros medios (IM, SMS, etc.), pero veo muchas menos cadenas ahora que el mail anda de capa caída.

Posted by Elenis at 9:11 PM | Comments (0)

October 18, 2006

Ideas NaNoWriMo 2006

Cuando llega noviembre, la gente se altera cual hormonas de Elenis viendo fotos de Kirsten. Es el mes del NaNoWriMo. Sí, ese invento por el que escribes a toda leche 50.000 palabras durante todo el mes, y luego te quedas exhaust@ y tienes en tus manos un proyecto de novela.

Durante dos años he declinado participar, porque estaba segura de que no iba a conseguirlo. El primero, porque estaba en Alemania y ya eran demasiadas emociones externas. El segundo, porque empezaba un máster y ya eran demasiadas emociones externas. El tercero...

... este año me he quedado sin excusas.

De hecho, estoy en un estado óptimo para escribir. Tengo un trabajo (risas aquí), pero tan relajado que me deja energía de sobra. No tengo que adaptarme a nada nuevo hasta enero. No tengo pareja (murmullos aquí y no volveremos a mencionar el tema). Estoy replegada sobre mí misma, pero ahora mismo el dolor no es tan intenso como para impedirme escribir nada no relacionado con mi propia vida.

Bien. Esto no quiere decir que vaya a participar. Quiere decir que lo estoy considerando. Y como con las tesis, tengo varios proyectos.

Proyecto 1. Es el que primero me indicó Adhara y uno con el que llevo años a cuestas, a veces más, a veces menos: la cacareada y larga secuela de WASP, popularmente conocida como "Gaylands" o "el fic ese de las colegialas". Sí, es fanfiction. Sí, es de esos fanfics que evolucionan por su cuenta y de los que salen universos alternativos, historias anexas y minirrelatos sobre personajes secundarios. (¿Vosotros sabíais que también hay una especie de precuela de WASP? Cosas mías.)

El último verano (pues ése es en principio su título) tiene unas 50.000 palabras escritas y está completo en un 50%. O sea, con 50.000 palabritas más, presumiblemente lo terminaría. El resultado es hasta ahora bastante irregular, pero me conozco bien ese universo y me es fácil entrar y salir de él. Eso como ventajas, aparte de poder perpetrar por fin algunas largas escenas de sexo que viene pidiendo el fic como el comer y llegar al orgasmo creativo que supone esa escena cercana al final en la que (*se calla repentinamente*), ups.

La historia probablemente la conozcáis. Se trata de George y Anne, alumnas del internado Gaylands. Ambas, al igual que el resto de los Cinco --excepto Timmy, al que nada le afecta-- tienen pesos en su memoria, aunque lo expresan de diferente manera. George, la outsider por excelencia, desea volver a toda costa junto a Jamie. Y ahí es donde entra en juego un partido de lacrosse, una visita de Dick y Julian, una encargada de la escuela y muchas cosas que no están como deberían...

En realidad es un dramón folletinesco de tres pares de narices, por mucho que haya escenas festivas y que yo me lo pase teta con las compañeras salidas-pero-decentes de las Kirrin. Los personajes sufren, lloran y viven sus anhelos de forma desgraciada. Sí, hay un toque social y si tiro por lo alto, otro existencialista, pero seamos sinceros, el centro son los sentimientos. Escribir sobre las chicas de Gaylands me requiere mucha hemorragia emocional. Y no me parece mal; me purga, me alivia.

Como inconvenientes, se supone que el espíritu del NaNo es empezar limpio, no con algo a medias. Al menos para la primera vez. Y... y además hay un algo, un cierto respeto que le tengo a Gaylands, un "esto no me gustaría hacerlo mal", que puede minarme en el camino.

Proyecto 2. ¡Vera! Vera Verónez, otro proyecto que lleva años cambiando de forma. Cómic, serie de TV, novelitas. Hay algo muy gráfico en Vera de lo que no consigo desprenderme. Quizás sea por eso de que son argumentos con mucha acción, o que desde que dibujé a esa mezcla de Kingpin y la señora Potts que es Q. no pude quitármela de la cabeza.

La historia de Vera y sus amigos compañeros en la Agencia de Investigaciones López, cercana a las torres Kio de Madrid, regentada por Q. López con la ayuda de su hermano Fernando; en la que trabaja el sobrino de Q., Joaquín "Quismi" López; Eva-María del Miramal, la temperamental hija de un gran amigo de Q.; y la extraña Vera Verónez, es moldeable, pero sus pilares básicos están bien definidos en mi cabeza.

Hay cabronadas que creo que sólo puedo decir y hacer a través de Vera. Porque el tono es ése. Quiero tomarme en serio a los personajes, pero reírme absolutamente de todo el mundo que me rodea. En Vera hay hombres lobo, perversas relaciones sexuales entre miembros de una familia mafiosa y mala hasta decir basta, aviones perseguidos en patinete, fanfiqueras enfrentadas con webmasters entronados, una versión de Patty y Marcie de Charlie Brown con cuarenta años más y toda una serie de disparates que me tomo muy en serio. Es un poco el estilo que tuvo Helena. Lógicamente, tiene sentido: Helena Verónez es --siempre fue desde su creación-- la prima de Vera. ¡La prima Vera! *se ríe ella sola*

Vera está, efectivamente, empezada, pero apenas voy por el capítulo 1 de 10 que debería tener la primera temporada. Sin embargo, me pregunto si el formato que ahora he elegido es el correcto para un NaNo. Son entregas chiquititas, con un lenguaje escueto. El NaNo requeriría que escribiese unos 10 minicapítulos de esos cada día. ¡Cada día! Calculo que habría terminado la primera temporada para el final de noviembre, lo que no deja de ser un logro, pero... bueno, sigo.

Proyecto 3. Este es, de momento, el que más me tira. Se trata de --esto sí-- una novela o novelita ("nivola", como diría Unamuno) sobre la vida de cuatro generaciones de mujeres en España: la abuela, la madre, la narradora y las hijas. No hay colegialas angustiadas ni disparates en patinete; como mucho, algún exceso elenístico de cuando en cuando. Sobre esta historia no tengo ni una palabra, ni un triste esquema, sólo su título: Tres veces María.

Alguno alzará la ceja ante este proyecto, porque no es mi estilo. Es cierto, pero es que aquí viene lo bueno: María está basada al 90% en la historia de mi propia familia, o mejor dicho, en mi interpretación de la historia de mi familia. Como con Vera, me tomaré licencias para ridiculizar cuando me dé la gana y completaré aquello que no sé, porque ya se sabe que en las familias se habla de unas cosas y no de otras.

María no va a ser una historia lineal, al contrario. Es una historia sobre el cambio y cómo se afronta el cambio desde perspectivas muy diferentes y alejadas en el tiempo. Está ligeramente inspirada por el dinamismo de Middlesex, de Jeffrey Eugenides, y su ánimo de mezclar historia personal con la historia social del país. Y con todo, tampoco pretendo que sea una novela histórica, sino intimista.

Me atrae la idea de emprender la escritura de María por distintas razones. Una, es efectivamente un proyecto nuevo. Dos, no sé por qué, pero intuyo que mi estado actual es más propenso a algo como María de lo que he estado nunca, y me gustaría probar algo diferente. Y tres, aunque esto no cuenta demasiado, pero... de las cosas que he expuesto, es lo más cercano que podría llevar a una editorial alguna vez, a menos que cambien radicalmente su modelo de negocio.

Lo que me asusta un poco de María es caer en el tópico. Eso de la historia de las generaciones de mujeres me suena a tan conocido que da grima. Y por otra parte, no me ofrece muchas posibilidades para divertirme, como sí hago con la picardía de las chicas de Gaylands (y sus escapadas sexuales en relatos anexos) y con las bombásticas absurdeces de Vera. Temo aburrirme. Y temo "disparatizar" el relato si me aburro.

Ahora, se admiten opiniones.

Posted by Elenis at 12:34 PM | Comments (7)

October 17, 2006

Doctoreando: cortejar para conseguir becas

Le envié un mail en el que le remeneaba la colita (la mía, y ficticia, malpensad@s) a la directora de mi doctorado para ver si me firmaba una solicitud de beca. Logré atrapar, reducir y condensar (y dolió como un parto) mi torrente de ideas en nueve proyectos de tesis con sus variantes, y se los adjunté en un documento.

Me ha contestado, con mucha corrección, que las solicitudes de becas que ellos pueden avalar son limitadas y que por eso necesitan conocer muy bien el proyecto (y la persona) por el que apuestan. Que mi tutor es otro (al menos ahora conozco su nombre...) y que debería considerar la idea de esperar un poco para ver cómo me va con él antes de pedirle que me firme una solicitud de beca. Junto a eso, me ha dado una orientación general sobre mis proyectos, de modo que probablemente queden reducidos a cinco.

... Ahora entiendo por qué mis profesores de la UCM se mostraban igualmente esquivos cuando yo sacaba el tema de las tesis y las becas.

Posted by Elenis at 9:23 PM | Comments (1)

October 13, 2006

Sobre Brokeback Mountain

Intentaba publicar este comentario en el blog de Alberto Mira para un nuevo proyecto que está preparando, un análisis del cine desde una perspectiva gay. Pero al final no sé si ha podido ser o Blogger se ha espantado ante la longitud del mismo.

En cualquier caso, ahí va: sobre Brokeback Mountain...

Interesante. Vamos a ver, soy una chica lesbiana a la que le gustó mucho, muchísimo, Brokeback Mountain. Sin embargo, conozco una gran cantidad de gays, lesbianas y heteros a l@s que la película no les ha parecido bien. Entre otras cosas:

- Gays, lesbianas y bisexuales: precisamente porque la afectividad entre los personajes no se demuestra, el final infeliz, etc. La película les pareció reprimida, decepcionante y demasiado teñida de violencia.
- Heteros: porque esa violencia les ha dado una imagen de la homosexualidad o del afecto homosexual que les ha resultado desagradable (p. ej., la primera escena de sexo entre ellos). Destaca sin embargo que parecen considerar una característica positiva la "masculinidad" de ambos, como ya han apuntado por aquí.

Sin olvidarnos del contexto, o sea, que BBM es una película mainstream y por tanto no podía transgredir ciertos límites respecto a su representación de sexo, desnudez, etc., yo creo que es posible interpretar el discurso de BBM como "meta": más que una película sobre homosexualidad, lo es sobre la homofobia y la homofobia interiorizada.

En el mundo hipertradicional de BBM todo está reprimido. Los hombres tienen que ser machotes (Ennis y Jack "son" machotes, pero además está la imposición de que siempre han tenido que serlo) y no se pueden permitir mostrar ningún afecto o emotividad, máxime si es entre ellos. De ahí que lo más que se hayan hecho haya sido abrazarse con una cierta ternura, y Ennis lo hizo por la espalda, de manera que no tenía que enfrentarse a la imagen masculina de quien estaba abrazando. Pero tampoco hay verdaderas muestras de cariño entre los sexos y la relación de ambos protagonistas con sus mujeres es igualmente decepcionante y conflictiva.

Toda esta represión comporta violencia. Ennis pega porque siente ira. El mundo en el que ambos se mueven es rudo, violento, "masculino", y cualquier transgresión es susceptible de sufrir las consecuencias. La virulenta homofobia de su ambiente es la que hace que Ennis se odie a sí mismo, y es la misma que mata a Jack.

BBM es una película contenida, desde la interpretación hasta el contacto físico o el diálogo (últimas palabras de Ennis: "Jack, te juro...", y no puede terminar; él está dentro de la casa, su caparazón, mientras la montaña, símbolo de la libertad, sólo se contempla a través de la ventana). Precisamente por esto a mí me gustó tanto. Además, va en consonancia con el estilo literario del relato original, por lo que podemos decir que está muy bien adaptado (tiene un Oscar, ¿no?). :)

El discurso de BBM es a la vez un metadiscurso sobre la tradicional represión que ha tenido lugar en el cine hasta estos momentos. Y yo creo que es una de las primeras veces donde esa represión estaba tan dentro de la psicología de los personajes que por eso no ha gustado a cierto sector. Mostrar cómo Tom Hanks en Philadelphia pierde su trabajo es mostrar un acto de homofobia externo, comprensible, condenable por la gran mayoría del público. Ver cómo Ennis pega a Jack sin causa aparente es algo mucho más turbador. Hay gente que no entiende de dónde viene eso, y enfrentarse a la homofobia interiorizada puede ser una ardua tarea.

BBM no resuelve los problemas en cuanto a la representación de la homosexualidad, pero al menos los expone de una forma cruda y con ello plantea de dónde vienen. Por ello, constituye una especie de conclusión y/o reflexión "meta" sobre la historia de los personajes gays en el cine. A partir de aquí, probablemente será posible poco a poco una diversificación, con películas más centradas en la historia de amor entre los personajes donde quepa la ternura y la emotividad. Creo que una de las asignaturas pendientes, ahora mismo, es la equivalente a BBM "en femenino".

Esta es mi opinión.

Posted by Elenis at 6:09 PM | Comments (9)

October 12, 2006

Nacimiento de mi sentimiento antitaurino

De pequeña creía que el toreo consistía en jugar con los toros. Que el torero se divertía poniéndole una manta de colores delante de las narices al animal y esquivándolo. Como cuando yo jugaba con Yungo tirándole una pelota, o con Cubito y una bola de papel.

Me desconcertaba un poco esas cosas que parecía el toro llevar clavado y eso que parecía sangre chorreándole, pero una de pequeña era tan inocente que rayaba en lo increíble.

Nunca olvidaré aquel día que vi por la tele cómo el Cordobés le clavaba el estoque a uno. Mejor dicho, creo que nunca olvidaré la agonía de ese toro, cómo vomitaba y se derrumbaba. De pronto cayó sobre mí el estoque de la verdad: el animal realmente se estaba muriendo; la espada no era de mentira; el toreo consistía en torturar y matar por puro placer. Distaba mucho de ser un juego.

Lloré mucho y todavía me horroriza recordarlo.

Ese toro murió, igual que muchos otros animales torturados, pero al menos su muerte sirvió para que yo despertara. Me gustaría llegar a ver muchos progresos sociales de distinta índole a lo largo de mi vida. Pero desde entonces espero uno con un ardor muy especial: el día en que en toda España queden prohibidas, por ley, las corridas de toros.

Enlace relacionado: Firma por una ley nacional de protección animal.

Posted by Elenis at 1:47 AM | Comments (2)

October 10, 2006

Doctoreando: las razones detrás

"¡Vaya! Lamentamos no ser de tu agrado", fue lo que me respondieron (medio en broma, pero sólo medio) de la UAB cuando les dije que no iba a matricularme en su doctorado. Se me subieron los colores. Les aseguré que no, que no, que ellos habían sido siempre muy amables conmigo, que es que tenía otra universidad que por diversas razones me interesaba más, pero que de buena gana... uh...

Esta conversación la tenía desde una sala de espera situada en el Edificio Rambla de la UPF, y me sentía un poco como una amante infiel. Después, vino la encargada de secretaría a hablar conmigo y formalizar mi inscripción en su programa de doctorado.

¿Qué es un doctorado? Tras muchos años de cavilaciones, tengo una idea. ¡Es la manera de poder ponerte "Dra." en el DNI! Ah, no, que eso es en las películas americanas. Un doctorado son unos estudios superiores (tercer ciclo) que conducen a la obtención de un título de doctor, con el objetivo de llevar a cabo una carrera académica e investigadora.

¿Para qué quiero un doctorado? Buena pregunta.
...
...

Porque creo que puedo valer para esa orientación profesional y que ella puede valerme a mí.

O bien: para conseguir becas al extranjero y gozar de más años post-Erasmus de lujuria e infantil desenfreno mientras el Estado se cree que está financiando a una futura investigadora. Ja.

Creo que está claro que estoy más perdida que un coño en Pollilandia. No sé si alguien se habrá pregunado por qué, tras mi avance de retorno (esto no puede llamarse otra cosa), no parezco muy dispuesta a hablar de mi vida personal, que antes era el centro de este blog. En primer lugar, porque no me apetece. En segundo lugar, porque tras la Caída de este año (que ya se fraguaba desde hace tiempo) estoy inmersa en una ausencia total y absoluta de proyectos, de ilusiones y de perspectivas de cualquier futuro. Elenis, año cero.

Esto no es un período tontorrón de confusión y apatía como los que todos experimentamos en algún momento. Es un estado inquietante, con el que finalmente me he decidido a buscar ayuda profesional. Pero entretanto, la vida sigue (¿hasta cuándo?) y yo tenía que pensar qué hacer con ella (cosa que últimamente se me hace muy difícil).

De este modo resucité la vieja idea del doctorado. Siempre me dije que si el máster no "funcionaba", me tiraría por aquí. Lo curioso es que todavía no sé si el máster ha "funcionado", porque todo me la refanfinfla demasiado como para apreciar objetivamente los resultados. Desde luego, he aprendido algo aunque no gran cosa; y estoy teniendo una experiencia profesional en mi sector (¡yuju!), pero no le veo muchas perspectivas de continuidad, al menos de continuidad inmediata.

La UPF siempre fue mi objetivo principal. Una universidad con una media de satisfacción de sus alumnos de un 8 sobre 10 (haced la encuesta en la Complu, a ver qué sale). Un departamento y una carrera con muy buena fama. Buena docencia. Cielos, desde que experimenté eso en Bochum, ando con hambre de más.

Así que dicho y hecho.

No todo es tan sencillo. Mientras yo ando deprimida y buscando el sentido de la vida, mi madre me ha dicho que a qué juego. Que por si no lo sé, másters y doctorados cuestan dinero. Que vivir en Barcelona, hola, implica pagar un alquiler y multiplicar mis costes en la casa de mis abuelos en Madrid.

Que no tengo un proyecto de vida de ningún tipo. Que voy dando bandazos de acá para allá.
...
...

Ya.

Lo malo es que ni siquiera me emociona ahora la idea de irme. Hace tres años, habría reventado de gusto. Barcelona era para mí como una mujer seductora, a la vez conocida y desconocida, y yo sabía que "algún día sere tuya y tú serás mía" (creo que escribí un poema en el que decía eso).

Pero cuando ahora puse el pie en El Prat no sentí esa felicidad desbordante por EstarEnBarna de otras veces, sino ansiedad. Me sentía mal, en parte porque sabía que mi madre no comulgaba con lo que yo estaba haciendo y que "si tú quieres hacer el loco, búscate la vida". En parte por las connotaciones negativas de las que se había cargado Barna en los últimos meses (¿por qué, oh, sí que es verdad esa frase de Beatriz y los cuerpos celestes, de que no puedes escapar de la ciudad, porque la llevas contigo?).

Y en parte porque sabía que ahora mismo no existía la emoción pasada. No existía emoción por ningún lado... Sólo me sentí tranquila cuando me senté en mi esquina del Port Vell (sí, ya es MI esquina, y ay del que me la dispute cuando vuelva) y contemplé la puesta de sol.

No tengo ningún proyecto, pero en las profundidades de mi interior titila la decisión de llegar hasta el final con ella... ejem, con la tesis, ocurra lo que ocurra mientras tanto. Y lo que ocurre es que, por lo pronto, necesito voluntad y dinero.

Lo gracioso es que ni siquiera tengo un único tema en el que quisiera profundizar. Creo que los doctorandos se dividen en dos tipos: (va por ti, Lucía)

1) aquéllos que hacen un doctorado para poder realizar su tesis y entrar con ello en el mundo académico.
2) aquéllos que se meten en esto al tuntún y no tienen ni puta idea de qué quieren investigar ni por qué ni hacia dónde van.

Como miembro honorario del tipo 2, debo decir que las cosas no son tan complicadas, pero parecen una montaña desde fuera. Porque ya estamos otra vez teniendo que elegir, que es algo que desde pequeña me ha dado grima y me baquetea desde que tuvimos que escoger entre Ciencias y Letras. Pero vamos, si hay que hacerlo se hace. Posibles temas de tesis tengo, aunque falta elaborarlos y elegir el más conveniente (o el que más se ajuste a los intereses del organismo que convoca las becas; el mundo capitalista me está enseñando la importancia de saber vender).

Pero me falta el otro pilar para optar a cualquier beca que se precie: el director. No conozco a nadie en la UPF. Bueno, sí, a la Dra. Bou, de cinco minutos. Mi idea de sus líneas de investigación se basa en lo que hay en la web y en las informaciones de una chica del máster que es de allí.

Y aquí entra la pregunta extrañada: "¿Y no podías haber hecho el doctorado en la Complutense?". Teniendo en cuenta que me llevo bien con un par de profesores, sí, ¿por qué no? Pues... Mis queridos A. y P. fueron algo esquivos cuando planteé posibles temas de tesis, aunque reconozco que mi actitud desesperada echa para atrás al más pintado. Habría besado en la boca a todas y cada una de las secretarias de la Pompeu sólo por el tiempo que me estaban dedicando. Todavía colea por ahí la impresión de que en alguna boca hallaré paz...

Pero esa pregunta no tiene una única respuesta y ninguna de ellas es concluyente. Yo quería ir a la Pompeu; yo tenía la esperanza de que en Barcelona encontraría respuestas. Ahora mismo mi vida es un nubarrón, año cero. No tengo más que la lucecita esa del fondo, y aunque sé que toda mi generación es la Generación P., de Perdidos por antonomasia, no creo que nunca me haya encontrado tan desorientada y falta de sentido como ahora.

Si no sucede nada entretanto que me desvíe del camino, vamos a ir por aquí. Por ejemplo. Es lo que le dije a la secretaria de la UPF mientras escogía las asignaturas. Pediré becas, acosaré a profesores y si no, venderé de nuevo pulseras. Vivir y trabajar en Barcelona puede ser una experiencia muy enriquecedora.

Emprender este proyecto es ahora mismo lo único que tengo, y aunque estoy vacía de emociones, es una posibilidad.

Por ejemplo.

Posted by Elenis at 12:43 AM | Comments (3)