May 24, 2007

Continuaciones de Enid Blyton (y de Elige tu propia aventura)

A veces hay informaciones estúpidas que una no logra encontrar en internet. Son simples, pero estúpidas. Por ejemplo: ¿quién tiene, y ha tenido durante muchos años, los derechos de los miles de libros de Enid Blyton? Lo digo porque es una de las autoras infantiles más profesionalmente fanfiqueadas. Le han escrito (con el "le", porque no estoy segura de que hubiera aprobado todas) continuaciones, spin-offs y entremedias de Santa Clara, Los Cinco, Malory Towers... y no siempre en inglés. En Irlanda vi cómo incluso habían cometido el sacrilegio de republicar los libros originales de Santa Clara de Blyton junto a los escritos por una autora contemporánea, con sólo una pequeña mención en el interior.

Algunas de las continuaciones que yo conozco ni siquiera son oficiales. Por ejemplo, los libros de la saga de la detective Georgina Powers, de Denise Danks, ¿imagináis en quién están basados? ¡Bingo! Me costó mucho localizarlos, pero cuando por fin me compré The Pizza House Crash... bueno. Por una parte, pues "je, je, qué divertido", porque os cuento. La autora comienza el libro a finales de los ochenta, con una George cínica y medio alcohólica, recién divorciada de un tal Eddie Powers tras encontrarle en la cama con su mejor amiga. Y de pronto --George es periodista y retiene el nombrecito como apodo-- le planta el caso de que su adorado primo Julian se ha suicidado --aunque desde el principio hay algo raro en ese suicidio-- porque se ve que le ponía cachondo enfundarse una asfixiante capucha de goma negra y colgarse con ganchos del techo, y el muy bobo se olvidó de la llave. Dick no sale en este libro, aunque hablan de él, pero es muy gracioso ver a la pobre Anne intentando hablar sobre las circunstancias de la muerte de su hermano.

Si toda la novela hubiese mantenido ese nivel de shock, habría sido un puntazo, pero se desinfla rapidísimamente al intentar contarte el funcionamiento de las bolsas y los mercados de valores mediante unos sistemas de procesamiento de datos más que obsoletos. Y además, no sé si fue el inglés o qué, pero a mí me daba la impresión de que el argumento no se sostenía por ningún lado. Llegó el momento en el que sólo seguía leyendo para ver si George se tiraba de una vez a su amigo o qué, y resulta que se saca de la manga otro personaje (sin ninguna relevancia en ningún sentido, aunque está bueno) al que se trajina. De verdad, qué esfuerzo terminarlo.

Tengo bastante más interés en las secuelas de los internados. Dicen que están bastante bien. Anne Digby escribió seis libros (más que los originales) de La traviesa Elizabeth; Pamela Cox, dos para los cursos que faltan en Santa Clara; y en cuanto a Malory Towers, cómo no, una alemana se dedicó a escribir cómo Darrell vuelve al cole como profe y bla bla bla bla y hasta se casa y la hacen directora, guau, al estilo de Ana de las Tejas Verdes. Luego un par de bollos holandesas decidieron que Pitty (aka Darrell) se merecía algo de diversión en la universidad y escribieron Pitty naar college. No sé si las envidio o si son mis heroínas, pero si supiera holandés, presionaría para traducir y distribuir en España estos títulos.

Pero creo que el que tiene la palma en cuanto a continuaciones blytonescas es el francés Claude Voilier. Título antológico de uno de sus libros, según la wiki:

- Les Cinq au bal des espions (1971; English title: The Famous Five in Fancy Dress)

Los fans dicen que sus historias de Los Cinco son una verdadera mierda. Yo no me he leído ninguna, pero estoy convencida de que un tipo capaz de enfrentarlos a hombres lobo y dioses incas y enviarlos tanto a la televisión como a la Amazonia tenía que tener al menos un mínimo de imaginación. No sé por qué, pero me despierta ecos de Edward Packard, uno de los mejores escritores de Elige tu propia aventura (nota: si creéis que yo soy friki, mirad, mirad la página del enlace). Éste también era capaz de enviar al protagonista a la cueva del tiempo, a una nave espacial o a morir en un naufragio. (Por cierto: ardo en deseos, alguna vez lo haré, de escribir Y TERMINAR un libro de este tipo. A la mierda con los que dicen que no son más que un juego que no desarrolla las verdaderas posibilidades interactivas de la narrativa. En la literatura no es posible ir más allá si uno no quiere perder el sentido. Para lo otro ya está la narrativa de los videojuegos.)

Fuera del tema de Enid Blyton, los de las continuaciones de Elige tu propia aventura tampoco fueron precisamente cobardes. No sé vosotros, pero yo tenía libros con Indiana Jones, Luke Skywalker, Alicia en el País de las Maravillas y Peter Pan de Disney, y ya entonces la posibilidad de estar yo (es un decir) en mitad de esos mundos y codeándome con los protagonistas me dejaba un poco K.O. Indy solía tomarte cariño, por cierto. De estos libros se ha hecho un homenaje-parodia que es Neither Either Nor Or. Leeréis que es un extraordinario juego metafísico usando las posibilidades de la narrativa, pero más allá de la coña, a mí me pareció pretencioso y algo vacío.

Posted by Elenis at May 24, 2007 3:41 PM
Comments
Post a comment









Remember personal info?