April 10, 2007

Hey, Pippi Langstrumpf!

Cerca de aquí hay otra producción. Dicha producción, por necesidades de lo que están haciendo, ha puesto varias veces distintas versiones de la canción de Pippi Calzaslargas en alto en lo que va de semana. A Elenis no le pueden poner esas cosas, porque ya se distrae de sus entrevistas con ETA y se retrotrae a una época que le despierta euforia corazonil. Así que hoy me he levantado con un pendrive en la mano y he pedido que hagan el favor de grabarme las canciones, porque esas cosas no se hacen.

Para mi sorpresa, las canciones que me han dado están en alemán, no en sueco, y encima me las han grabado en formato iTunes, para el que se necesita autorización. Así que me he ido un poco mosqueada a GoEar para buscar algo que aliviase mi punzante nostalgia.

He encontrado esta versión, también en alemán. Y claro, me he reído. Aun si no entendéis la letra --no tiene nada de particular, salvo si la miramos con ojos sucios-- no se os pasará por alto la mala intención de los gemidos y el "schneller, immer schneller!" de Pippi ("¡más rápido, más rápido!"). A ese grupo le debe ir ese rollo; también tienen una versión metalera del eurovisivo Ein bisschen Frieden, con parodia de acento incluida.

Cuando estuve en Alemania, me llamó la atención que allí la figura de Pippi Calzaslargas (Pippi Langstrumpf para ellos; Pippi Långstrump en el original, y Pippi Longstocking en inglés) fuese poco menos que adorada como un pequeño y nostálgico icono feminista. Dondequiera que fuera, tenían postales de Pippi, libros de Pippi, bolsos de Pippi, la fuerte niña que vivía sola con su mono y su caballo y que hacía "lo que le apetecía" (como dice la canción).

En realidad, este tipo de niños son bastante comunes en los libros de Astrid Lindgren, desde los críos de Bullerbyn, que debían recorrer así como tres kilómetros descalzos (¡¡en Suecia!!) al ir y venir del colegio, hasta los hermanos Corazón de León --que vivían completamente solos en un mundo después de la muerte-- y el imparable Miguel el Travieso (¿alguien sabe qué relación hay entre éste y el Daniel el Travieso yanqui? Porque hay una frontera entre inspiración y copia). Pero quizás Pippi sea la representación más extrema de ellos, al decidir vivir sola incluso después de reencontrarse con su padre.

De pequeña pensaba que era fascinante, pero no podía ver que también es rompedor, a su manera. No sé bien qué tipos de libros infantiles se escriben hoy, pero me da la sensación de que muchos optan por modos de vida más convencionales. Será cosa de la evolución de los tiempos.

P.D.: Por cierto, ¿sabíais que mi querido Hayao Miyazaki estuvo a punto de participar en la adaptación a televisión, en anime, de Pippi Calzaslargas? No hubo suerte y el proyecto se lo llevó otra productora. ¡Qué pena!
P.D. 2: WTF? Hay gente suelta que está aún peor que yo. Sinceramente, cuando veo estas cosas me gustaría conocer a los autores, aunque sólo sea por curiosidad.

Posted by Elenis at April 10, 2007 3:33 PM
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alaceleltor

Posted by: taelboelnobo at November 13, 2007 10:31 AM
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