Algún día me dedicaré a buscar información (y si no, a crearla) acerca de los efectos terapéuticos del fandom, los llamados ships y OTPs ("one true pairing") y la fanfiction. En general, dirían los psicoanalistas, es un fenómeno positivo, porque contribuye a despertar sentimientos de amor (y los afectos eróticos entran aquí). Claro que tiene su reverso oscuro, su sombra, Jung dixit; yo desde luego lo he comprobado.
Todavía no sé explicar cuál es el sentimiento. Pero creo que cualquiera que se haya relacionado con fandoms, y ni siquiera esto, con comunidades que aglutinan a personas que comparten unos intereses y un fin (social, recreativo...), puede comprender a lo que me refiero. Se parece también al espasmo creativo, lo que Picasso llamaría la "inspiración" y otros poetas la "musa".
Cuando ambos se combinan, la sensación es muy agradable. Hay como algo de euforia (lo que llamaríamos "el momento OMGOMGOMG!!!"), satisfacción, optimismo, impresión de estar cerca de algo cálido, acogedor, algo bueno en el sentido más puro de la palabra. Contribuir algo bueno, a cambio de lo bueno que se te da. Eso es al menos lo que yo siento.
Hoy día, a mis casi veinticinco años, siento casi vergüenza de decir que he pasado momentos muy felices leyendo fanfiction, participando en foros y listas y admirando la mágica conexión (para mí, verdadera) entre los miembros de mis OTPs -- porque yo siempre he querido a ambos miembros de un OTP, quizás a uno un poquitirrín más, pero en igualdad de condiciones.
Actividad colectiva a la vez que solitaria, productiva e improductiva, como el amor a una persona que es una presencia constante en tu vida; tener algo que funcione como mito e ideal, una causa que defender, por pequeña que sea, un lugar abstracto como hogar... es tan vital para las personas como sus necesidades de comida, sueño, seguridad y vida en comunidad.
Hay algo raro en todos estos planos del enamoramiento. A veces, ni siquiera parece de este mundo.
Posted by Elenis at April 2, 2007 2:15 PM