Me ha llegado uno de estos e-mails en los que me piden que firme para evitar que el gobierno brasileño se cargue la selva amazónica. Así, a palo seco: sin un DNI válido, sin servicio de recogida central de las firmas ni nada.
Pese a mi desesperación inicial "¡PEDÍ QUE JAMÁS ME ENVIARAN COSAS DE ÉSTAS!", me he calmado por eso de que quien me lo envía es un encanto de persona, quizás un poco crédula. En su lugar, me he dedicado a mirar por dónde ha viajado el mensaje. Ha embaucado a hondureñ@s, colombian@s, alemanes (¡huy!), argentin@s... y españoles. ¿O quizás debería decir "españoles, catalanes, vascos y gallegos"?
No vamos a entrar a discutir si nacionalismos sí o nacionalismos no. ¿A que sois más inteligentes que eso? :) Sólo me ha llamado la atención. Pero vamos, no es la primera vez, ni la segunda.
Me pregunto, eso sí, cuál es el sentido de firmar una petición en la que crees poniendo que vives en un sitio que no está internacionalmente reconocido como Estado. Puede que tu firma no sea válida (si la petición lo fuera, claro). Ayer alguien me refunfuñó sobre la tendencia de las lesbianas anglosajonas a referirse a su pareja estable como my wife. Por mucho que sea bonito, y un acto político de apropiación, a efectos legales ella no es tu esposa. ¿Por qué no decir entonces en actos públicos "mi compañera, a la que por culpa de este gobierno no puedo llamar mi mujer"?
Resulta gracioso que mientras los gallegos suelen especificar "Galiza, España", los catalanes se encuentran divididos entre muchas opciones ("Cataluña, España", "Catalunya, Espanya", "Catalunya, a secas". Aquí no he encontrado ningún "Catalunya, Països Catalans") y los vascos son extremos, apiñados entre "Bilbao, España" o "Bilbo, Bizkaia, Euskal Herria".
Para que nadie diga, también son curiosas algunas fórmulas que he encontrado en gente de Málaga o de Madrid ("Málaga, Estado español"). Y los de Canarias firmaban todos como "Xxxx, Islas Canarias", sin Españas ni especificación de isla ninguna. Y había uno que decía: